Redacción/Según los miembros de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, lo que ha ocurrido en Canarias con la acuicultura es tan vergonzante en varios sentidos, que todavía no se alcanza a entender cómo se puede seguir defendiendo algo que no hay por “donde cogerlo”. Para las cofradías de pescadores, además de un verdadero “desastre ecológico” es otro vergonzante desastre económico, y se preguntan ¿cómo se puede defender una atrocidad de este tamaño en nuestra tierra?.

Según su presidente, Fernando Gutiérrez, el “desastre” ha sido de tal magnitud, que la mayoría de las iniciativas han fracasado por ser inviables, en tal sentido denuncian además que todavía hay jaulas abandonadas, en el sur de Tenerife, que no sólo son la prueba de esta desastrosa política, sino que además son un grave peligro para la navegación. Destacan los representantes de las cofradías que la acuicultura en nuestra tierra, es simplemente una prueba más de la desastrosa política pesquera, que se ha hecho en Canarias, en los últimos treinta años.

Gutiérrez asegura que, según estimaciones de la federación regional en Canarias, se pueden haber “botado” entre veinte y treinta mil millones de las antiguas pesetas, que además del desastre económico, han servido para poner en serio peligro, la naturaleza marina de algunas islas, y sus verdaderas consecuencias, todavía están por medirse.

Todo esto ha venido ocurriendo con el “silencio cómplice” de varias administraciones, que no han tenido el valor de denunciar todo este desastre, no solo económico sino lo que es más grave, ecológico, lejos de erradicarse esta locura de Canarias, se sigue potenciando algo que no tiene futuro, mientras se “condena a muerte” al sector pesquero artesanal.

Para los componentes de la federación regional ha llegado la hora de denunciar públicamente y de una buena vez las presuntas irregularidades, que se pueden estar cometiendo, con esta actividad en varias facetas y piden una actuación que paralice el daño que se le puede estar causando de modo irreversible a la frágil naturaleza marina de Canarias y a recursos naturales públicos.

En tal sentido, la federación regional pone sobre la mesa un solo aspecto a modo de ejemplo negativo de esta actividad, se calcula a groso modo en más de cien mil kg, de estas especies “extrañas” las que se han “soltado” de las jaulas en los últimos quince años en el mar de algunas islas, sin que nadie se haya preocupado del impacto real en el medio natural, lo cual nos parece además de ilegal, insólito aseguran desde la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias.

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